domingo, 13 de julio de 2008

Soliloquio

Sí me dolió. Claro que me dolió. Qué se cree, que una es de madera o que tengo el corazón frío. Un témpano ¿Eso piensa que soy? Total ella tiene todo lo que quiere. Si Oscarcito la trata como a una reina. Qué sabe lo que es contar las monedas para llegar a fin de mes. Que te corten el gas en pleno julio y que no puedas recurrir a nadie porque tus amigos están igual que vos o peor. Qué sabe de estar con arroz y fideos con lo que me gusta el asado. Pensar que venían todos a comer a casa, nunca faltaba el vermouth del domingo. Que porqué no le hice caso a papá, venirme con eso ahora. Y qué culpa tengo yo si no me gustaba el estudio. Se olvida de cuando le cuidaba a la nena, si siempre se la cuidé bien, si gracias a mí no fue a ninguna guardería como el nene de Cacho que se la pasa con los mocos colgando todo el año y siempre enfermito. Por suerte la nena le salió buena, si hasta me decía mamá. Qué bronca que le daba, claro si estaba más conmigo que con ella. Que los fines de semana también así ella podía salir al cine con Oscarcito. Ella se olvida pero yo no y no se lo dije para no darle el gusto, para que después me diga que ella me pagaba, que porqué no ahorré, que no me pidió la casa cuando papá murió. Se olvida de todo o quién lo cuidó a papá cuando se enfermó. Quién se iba todas las mañanas al hospital, la gracia que me hacía estar limpiándolo cuando se le caían las babas, si me daba asco pero hacía tripas corazón y lo atendía. Pobre viejo. Si ella se asomaba sólo para traer plata. Que comprale los pañales. Que pagale a las enfermeras. Que no te olvides de comprarle el gel para las escaras y ahí iba yo haciendo todo. Y se me hizo un nudo en la garganta, se me cerró el estómago y no le pude contestar nada. Y no sé porqué le tengo miedo ¿Miedo? Si la que la zarandeaba de chicas era yo. Se estará vengando. No tiene derecho a decirme eso ¿ Y qué se cree? Qué a mi no me hubiera gustado tener un marido o un buen trabajo y no esta mierda de limpiar las casas ajenas, la mugre ajena y cada vez me duele más la espalda. Todavía me reprocha que me hice despedir de la fábrica. Pero que sabe ella si la que tenía que pelarse el lomo trabajando era yo, tantas horas por una miseria. Y cada vez que me ve me lo refriega por la cara, qué ahí por lo menos tenía un ingreso fijo y todo por unos pesos roñosos que le fui a pedir que maldigo el momento que se me ocurrió , que no sé porqué le hice caso a Martita, si yo ya sé cómo es ella, si disfruta cada vez que me da un sermón, pero esta vez se pasó. No le voy a pisar nunca más la casa. Después que diga lo que quiera, que tengo la escuela de tía Norma, que me llenó la cabeza, que se ofendió con papá y ni siquiera fue al velorio y encima me pregunta si quiero que nos pase lo mismo. Ella, justo ella me dice a mí que me acuerde que somos hermanas y… no le pude contestar. En ese momento le tenía que haber dado una bofetada. Una no, diez, veinte por todas las que no le dí y me comí en tantos años, porque eso no se hace, no a una hermana, si ella sabía que a mí me gustaba Oscarcito. Que me gustaba no, que yo lo quería como lo sigo queriendo, pero ella nada, se cagó en mí y no paró hasta conquistarlo, siempre coqueteándole y el otro que no es de palo se dejó engatusar y por mi se puede morir mañana que no le piso el velorio por muy hermana mía que sea porque no hay derecho a que me siga lastimando tanto, porque esta vez me dolió. La puta si me dolió.

No hay comentarios: